sábado, 24 de noviembre de 2012

Un lugar incómodo

“No sé qué es literatura”, dijo Fogwill en un encuentro de escritores, en 2009. Y no se trataba de un juego de palabras ni de la búsqueda de escándalo sino de una posición que podía seguirse en sus intervenciones periodísticas y en sus propios relatos: la literatura como una práctica asociada con la incertidumbre y el riesgo. Lo contrario de lo que suele sedimentar por efecto de los reconocimientos sociales, los premios, la promoción institucional. Un falso sentido de la experiencia que lleva a perder la curiosidad y que empobrece la percepción del mundo. Un saber hacer que pasa por conocimiento del oficio y no es más que reiteración idéntica de un pequeño conjunto de recursos, de trucos, de frases hechas.

Las mejores posibilidades de escritura se encuentran en el extremo opuesto, allí donde se afirma una pregunta más que una respuesta, donde se configura algo que el escritor no sabe, no conoce. Pero la literatura no suele ser, en sus mejores obras, la forma de dar con una respuesta sino más bien el espacio donde los interrogantes se despliegan y donde las certezas y las creencias quedan en suspenso.

Es difícil que el que cree saber, el que está seguro de sus opiniones, pueda asombrarse o descubrir algo nuevo en lo que tiene ante sus ojos. Fogwill, como otros grandes escritores, no sabía qué era la literatura. Cada vez que parecía ocupar el centro, apenas se insinuaban los honores de algún reconocimiento o de las formas de prestigio, esa suspensión del saber y el carácter revulsivo de su escritura lo preservaron de la asimilación, lo mantuvieron y lo mantienen en el lugar que más le gustaba, el de la marginalidad que “piensa las ideas prohibidas, experimenta las nuevas palabras y las nuevas emociones, anuncia las nuevas teorías y recuerda las doctrinas que la gente del centro de la hoja preferiría olvidar”. Un lugar incómodo, molesto, a veces hasta desagradable, donde suele estar la literatura más intensa.

En Acción, número 1.110, segunda quincena de noviembre de 2012.

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