martes, 17 de septiembre de 2013

Fotos

Recibí las fotos en una caja de La Mercantil Rosarina, una compañía de seguros. En general, son fotos de personas a las que desconozco y que probablemente nunca podré identificar. Se las he mostrado a mis padres, con escaso resultado. Sólo mi abuela Rosa podía haberme dicho de quiénes se trataba. Si una foto dice, básicamente, “esto ha sido”, en el caso de las fotos que guardo esa afirmación no depara ninguna certeza: ¿Dónde ha sido? ¿Quiénes son esas personas? Mi historia familiar me resulta extraña. Es una historia en parte perdida, que debo reinventar con lo que encuentro, con lo que ha sobrevivido al tiempo.

Algunas fotos tienen anotaciones en el reverso. Por ejemplo, “A mis queridos tíos y padrino. Con todo cariño. Haydée Stranucci, 1949”. No sabé quién era esa mujer. “Paseando por las sierras, con cariños de Mica para Osvaldo y Rosa”: Mica, una señora algo obesa, sonríe de frente a la cámara, a la vera de un camino agreste. “Este es el vestido que le regalaste a la Cuca”; la Cuca posa con el vestido en un jardín. Un bebé gordito tiene la siguiente anotación: “26-3-46 A mis futuros padrinos con todo el cariño y la sinceridad de Juan Carlitos Ariano”. Debe ser el hijo de Juan Ariano y Ada (ignoro el apellido); Juan Ariano era un peón que trabajó muchos años en el campo y al que mi abuelo apreciaba. Era alcohólico y cuando se emborrachaba quería pegarle a la mujer, por lo que mi padre y Orfilio lo llevaban a caminar. Una vez tuvieron que ir a sacarlo de la comisaría, porque Ada lo había denunciado.

Hay fotos de niños y de bebés. No sé quiénes son. Algunas tienen restos de goma, como si hubieran sido desprendidas de un álbum. Un peón posa con un toro en una exposición rural. Veo a mi abuelo Osvaldo, sin que pueda probarlo, en la foto de un adolescente. Hay una tarjeta con una foto que mi abuela Rosa recibió de su hermano Antonio con fecha del 30 de agosto de 1932 y una disculpa: “no está muy presentable es sacada en Monte Buey”. De sombrero, pañuelo al cuello y traje, con los brazos cruzados, Antonio tiene la seriedad sombría de un compadrito. Otras imágenes muestran el sello de casas fotográficas: Foto Rex. Estudio moderno, en Juan B. Alberdi y Larrazábal, Buenos Aires; Foto Rembrandt, Rosario; Foto Corti, de Pergamino; Fotografía Riskin, de Chañar Ladeado

Podría hacer una muestra de fotografía de bodas. Mi padre aparece firmando como testigo del casamiento civil de Orfilio y Bicho; está muy concentrado, aplicado a la firma, ajeno al fotógrafo. Otra  foto está tomada en lo que creo puede ser la iglesia de Juan B. Molina, allí donde asistí por última vez a una misa, al cumplirse el primer aniversario de la muerte de mi abuelo Osvaldo; la pareja se ve de espaldas. Hay otra donde el novio viste uniforme militar; tal vez sea el teniente Carpani, que tenía una vinculación lejana con algún integrante de la familia, cierta amistad, y murió en una acción de Montoneros durante los años 70. El casamiento de mis tíos, en noviembre de 1971, está documentado con una decena de fotos; no lo voy a olvidar, porque con Rosita tuvimos que quedarnos a dormir en la casa de unos parientes de mi abuela materna, en el campo, y tengo grabada la imagen de la tierra desnuda, quizá recién arada, y en el medio, como un oasis, la casa, el molino, un corral de aves.

Veo a mis abuelos en la Torre de los Ingleses, con personas no identificadas, el 19 de octubre de 1949. Un grupo de jóvenes posa al estilo de equipo de fútbol, delante del molino de casa. El Chrysler de mi abuelo se ve a un costado. Hay un árbol que no conocí, y falta el alambrado que separaba el monte del campo propiamente dicho. Hay fotos de mi padre cuando tomó la comunión, con una expresión literalmente beatífica.


La caja contiene también tarjetas de mis abuelos. “Osvaldo Aguirre. Rosa Jessé de Aguirre. Agradecen su atención y ofrecen su domicilio. J. B. Molina – F. C. C. C.”. También hay muchas estampas de comunión y de saludos navideños, enviados por personas que no conozco o de las que tengo una referencia difusa, como parientes de mi abuela. Está el recorte del diario La Capital sobre la muerte de Pedro Solá, comisario de Juan B. Molina en los años 30, “víctima de los hechos que son del dominio público” y que por eso, lamentablemente, no se explicitan en el artículo. Tarjetas en recuerdo de la peregrinación al santuario de N. S. de Luján el 11 de octubre de 1925 y de la solemne bendición del altar de la Virgen del perpetuo Socorro, en Molina, 18 de marzo de 1933; una estampa con un poema religioso de Antonio Forés, impreso en Chañar Ladeado, el 15 de agosto de 1934 y otra con una oración por Francisco Serrats, fallecido el 29 de diciembre de 1951, en Cañada Rica. Y está el certificado de matrimonio de mis abuelos paternos. Papeles que reúno como restos de un naufragio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario