martes, 9 de junio de 2015

Un alma se puede dividir como mínimo en dos





Hace un tiempo entrevisté a Cuqui para una nota sobre horóscopos y tarot. Las respuestas se publicaron de modo fragmentario. Este es el texto completo.

-Desde que comenzaste a hacer lecturas de tarot y a recibir consultas, ¿notás cambios en lo que a la gente le interesa saber?
A la gente básicamente le interesa lo mismo. Los dinosaurios hace 100 millones de años comían, se reproducían si podían, se morían, lo mismo que nosotros ahora. La esencia de la materia orgánica nunca va a cambiar, así que eso trae unos malestares que uno puede consultar a las cartas.
 Sí he notado que no tengo que explicar qué es la Psicomagia, ni la Metagenealogía y que saben sobre Enric Corbera y BioNeuroEmoción, entonces hablamos en un mismo código. Mis propios consultantes a veces me pasan datos. Pero hay cosas interesantes, por ejemplo para los mundiales: en los momentos en que Argentina está ganado o jugando mucho, no me piden turnos y apenas termina el Mundial, me consultan hombres.

-¿Qué revela el tarot sobre la vida de las personas?
Todo. Que yo no lo entienda o no lo pueda ver, es una limitación mía. Si me preguntan mucho y muchas veces por alguna persona, llego a saber tanto que ya sé cómo va a reaccionar. Es extraño, uno está con las cartas sobre la mesa y puede ver a personas que no conoce, también ver qué posibilidades serían mejores o peores para una decisión determinada. Pero la decisión final es del consultante. Yo no sé si a ellos les quedan tan claras las cosas como a mí, si realmente logro transmitirles todo lo que sale. Y hay una particularidad: el tarot tiene un “vencimiento” más rápido que los Registros Akáshicos. Por lo que voy viendo, los Registros no se “vencen”. A veces dudo de lo que hago, supongo que me pasa porque tengo una enorme responsabilidad con la vida de otras personas. Pero con los Registros, por ejemplo, los leo y ese mismo día en mi vida, al juntarme  con amigos, lo que sea, se dice algo textual que reconfirma la lectura, eso me deja muy tranquila y a la vez, maravillada, pareciera que continuara la lectura.

-¿Cómo se hace una regresión (o una progresión) y qué tipo de efecto tiene sobre el presente?

Hay varias técnicas tanto para las regresiones como para las progresiones. Yo todavía no puedo decir a ciencia cierta si lo que uno ve son vidas pasadas/futuras o si son interpretaciones del inconsciente acerca de algo que uno le pregunta, aún así es una experiencia de alto aprendizaje, más que nada si no se tratara del alma: querría decir que nuestra mente tiene la capacidad de dar soluciones metafóricas y no tanto a todas nuestras inquietudes. Lo mismo me pregunto con la terapia del útero: no sé si es lo que pasó o no en la gestación, pero es sorprendente el poder de síntesis de la mente para encontrar el problema de base que uno trae. Para hacer una progresión hay que acostarse en un lugar tranquilo, ponerse una manta porque se baja la temperatura corporal, cerrar los ojos, apoyar las manos debajo del ombligo y hacer tres respiraciones profundas, luego imaginarse dentro de un ascensor y subir diez pisos. Antes de apretar el botón es recomendable indicarle al cerebro/ alma a dónde se quiere ir (al momento de nuestra muerte en esta vida, 1.000 años más, etcétera) y vas subiendo los diez pisos. Cuando se abre la puerta del ascensor, ahí estás. Ir mucho hacia atrás y hacia adelante, en mi caso particular, me hizo ver que no tiene ninguna importancia ser bellísima ni fea, ni inteligente ni carente de inteligencia, que igual sigo siendo yo, y que este sonido más esta luz en este segundo nunca antes ni nunca después se volverán a repetir. Además, me enseñó que un alma se puede dividir como mínimo en dos y reencarnar en una misma época en dos cuerpos diferentes. Lo de las vidas pasadas/ futuras, el análisis del árbol y las constelaciones familiares (campos mórficos) me ha enseñado que tenemos varios planos a la vez: en las vidas pasadas yo tengo miles de años para atrás y para adelante (alma); en el árbol genealógico soy producto de generaciones físicas/ concretas pasadas y lo que yo haga ahora repercutirá en las que vengan; en las constelaciones están mis ancestros de nuevo, pero también se pueden sentir las vivencias de los árboles próximos que tengan que ver con problemáticas afines. Luego de hacer todas estas prácticas es difícil creer que exista la muerte, uno sigue vivo de muchos modos bastante concretos.

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